Te quiero, aquí y ahora, como siempre, como nunca, como cada vez que me enamoro de ti, como cada día. Te echo de menos, y echo de menos que me digas que me echas de menos, que a veces (muy pocas veces), por sorpresa, me digas que me quieres y que te gusta levantarte a mi lado por las mañanas (y cientos de veces en la madrugada). Y echo de menos sentir como desaparecen todos esos sentimientos azules una vez cierro la puerta y solo existimos tú y yo, y el tiempo que salta frenético contando hasta nuestro último segundo abrazados... hasta el siguiente.
Y te quiero, ya lo sabes, porque eres así, como tú eres, con tus ojos, y tu sonrisa y tu manera de hacer las cosas, siempre a tu manera. Y no lo sabes, pero me gusta cuando te quedas mirándome y te pregunto porqué y no me sabes contestar, me gusta cuando apoyo mi cabeza en tu hombro sin decir nada y me das un pequeño beso en el pelo, y me gusta cuando me pides que te abrace o que te acaricie, porque me siento importante, porque me gustas.
Porque siempre tengo ganas de ti y que me maten el día que no sea así, porque entonces, entonces todo perderá su color y... sí, quizás venga otro amanecer con diferentes colores, pero ya serán otros ¿entiendes? y qué le vamos a hacer, yo soy así, a mi me gustan tus colores, tus olas, tu sol y todos los días del año son diferentes contigo y a mi me gusta así, ya lo sabes y si no, ya lo descubrirás.
Aún no te he dicho lo que odio de ti, es solo una cosa, solo una pequeña tontería... pero la odio. No me gusta cuando te enfadas y utilizas la indiferencia para protegerte. Y me ignoras, no me hablas ni me miras, no existo en ese momento en ningún lugar. Y te mataría, te lo prometo... pero cuando me quiero enfadar ya me estás haciendo una mueca de esas tan graciosas, y me jodes los planes, porque te quiero, incluso cuando te odio.
A ti, aquí y ahora, como siempre, como nunca, como cada vez que me enamoro de ti, como cada día.
Y te quiero, ya lo sabes, porque eres así, como tú eres, con tus ojos, y tu sonrisa y tu manera de hacer las cosas, siempre a tu manera. Y no lo sabes, pero me gusta cuando te quedas mirándome y te pregunto porqué y no me sabes contestar, me gusta cuando apoyo mi cabeza en tu hombro sin decir nada y me das un pequeño beso en el pelo, y me gusta cuando me pides que te abrace o que te acaricie, porque me siento importante, porque me gustas.
Porque siempre tengo ganas de ti y que me maten el día que no sea así, porque entonces, entonces todo perderá su color y... sí, quizás venga otro amanecer con diferentes colores, pero ya serán otros ¿entiendes? y qué le vamos a hacer, yo soy así, a mi me gustan tus colores, tus olas, tu sol y todos los días del año son diferentes contigo y a mi me gusta así, ya lo sabes y si no, ya lo descubrirás.
Aún no te he dicho lo que odio de ti, es solo una cosa, solo una pequeña tontería... pero la odio. No me gusta cuando te enfadas y utilizas la indiferencia para protegerte. Y me ignoras, no me hablas ni me miras, no existo en ese momento en ningún lugar. Y te mataría, te lo prometo... pero cuando me quiero enfadar ya me estás haciendo una mueca de esas tan graciosas, y me jodes los planes, porque te quiero, incluso cuando te odio.
A ti, aquí y ahora, como siempre, como nunca, como cada vez que me enamoro de ti, como cada día.


