jueves, 21 de julio de 2011

Watch me burn.

Todo se pierde, todo desaparece. Parece que empieza a hacer frío, tengo mucho frío. Tú también lo sientes, lo sé, quiero que lo sientas. Parece que mi corazón ya no quiere reaccionar, está cómodo en su cuenco, en mi pecho, en mis entrañas. Ya no hay esperanza, ¿me ayudarás a vivir? no, eso también lo sé, y me resigno. Ya no hace falta que te pregunte si te quedarás un ratito conmigo, sé que no. Sé que tu respuesta siempre será no, excepto cuando te pregunte si quieres marcharte. 


Adiós, entonces. Marcharé yo también, o quizás me quede para contemplar como te vas, quizás simplemente me quede con los ojos cerrados, fumándome mi soledad a pedacitos, para que dure más. Me fumaré mi dolor también, quizás nuestro ya antiguo amor si al final lo dejas conmigo. ¿Me moriré de sobredosis? quién sabe, puede ser que un cáncer de pulmón no sea tan doloroso. Estoy segura, quiero morir, quiero ser joven eternamente. 


¿Oh, es una nana eso que escucho, una nana de verdad?, sí, méceme mientras naufrago, acarícia mis memorias mientras marchito. Miénteme, mátame, o no, mejor, amame... mierda ¡me olvidaba! eso ya no es posible. Entonces vete, ya está, puedo yo sola.


No hay comentarios:

Publicar un comentario