Se escapa tu tiempo, sabes que debes cogerlo, que deberías hacer algo por que no se fuera, pero a veces eres incapaz de moverte, incapaz de hacer nada por ti mismo. Y piensas, ¿qué más da cuando no te queda nada? ni si quiera fuerzas para luchar, ni fe, ni espíritu, ni esperanza... ni un granito de arena en la toalla, ni eso, ni tan sólo eso ¿Qué más da, eh? Qué alguien me lo diga, porqué yo no lo sé.
Luchar, luchar, luchar... sí, algun día todo cambiará, sólo debes esforzarte, poner de tu parte. Llevo luchando toda mi puñetera vida contra corriente, en medio de un mar desierto, y siempre hay una ola que me empuja hacia el punto de partida, hacia la nada, la mísera y absoluta nada. No, lo siento, no puedo estirar más mi paciencia, no puedo exprimir más mi voluntad ¡Dejad de decirme que todo saldrá bien! Porqué nada, nada sale bien.

No hay comentarios:
Publicar un comentario