viernes, 25 de noviembre de 2011


Ir y quedarse, y con quedar partirse,
partir sin alma y ir con alma ajena,

oír la dulce voz de una sirena
y no poder del árbol desasirse;

arder como la vela y consumirse
haciendo torres sobre tierna arena;
caer de un cielo, y ser demonio en pena,
y de serlo jamás arrepentirse;


hablar entre las mudas soledades,
pedir prestada sobre fe paciencia,
y lo que es temporal llamar eterno;

creer sospechas y negar verdades,
es lo que llaman en el mundo ausencia,
fuego en el alma, y en la vida infierno.



Lope de Vega - Qué es amor

jueves, 17 de noviembre de 2011

Tiempo pa' pensar.


Soledad que te pegas a mi alma
en la dulce soledad de este campo de otoño.
No hay momentos de sosiego.
Rebeldía pura de amores sin amores.
Ilusiones puras y puros conformismos
intentando levantar el espíritu nostálgico
de querer estar contigo y nunca estarlo
.

Soledad de amores triste y pura,
soledad de amores y locura.

No me des más esperanzas: sé que todo son mentiras;
sacos llenos de agujeros para guardar alegrías. 


Y que la pena se pega en mis entrañas, me ata y me trepa, cómo puro alcohol rasgándo mis pulmones. Este caos que me atrapa, que mis pensamientos desata, que mis sentimientos eriza. Y esta nada que me ahoga el alma, que me come por dentro todas las fuerzas. Esposada a mi soledad, casada con este sentimiento muerto de no ser nada, de no saber de dónde vengo y dónde voy.

Lluvia, y lluvia y más llanto. Que todo se deshace ahí fuera, que nada encaja y todo choca contra las paredes de mi calma. Locura perdida en sus cantos de sirena, y sirenas sin cola enganchadas al pegamento. Qué mundo más loco, qué sentimiento más triste ¿Qué somos, a dónde vamos?

Y qué tal si me pierdo en otro lugar, que me voy, que no me ates, que quiero ser libre y volar. Volar, reconstruir, olvidar, y recordar que moriré. Que me beberé mis dolores y me fumaré todos los amores. Y quemarme en el mar de mis dudas, en esos charcos de agonía y estúpida tristeza. ¡Que me ates, que me sueltes, que me dejes libre en mi jaula de arena!

Y ser y ser y no ser y volver a nacer.

 

martes, 15 de noviembre de 2011

Soneto III - Pablo Neruda





Áspero amor, violeta coronada de espinas,
matorral entre tantas pasiones erizado,
lanza de los dolores, corola de la cólera,
por qué caminos y cómo te dirigiste a mi alma?
Por qué precipitaste tu fuego doloroso,
de pronto, entre las hojas frías de mi camino?

Quién te enseñó los pasos que hasta mí te llevaron?
Qué flor, qué piedra, qué humo mostraron mi morada?
Lo cierto es que tembló la noche pavorosa,
el alba llenó todas las copas con su vino
y el sol estableció su presencia celeste,
mientras que el cruel amor me cercaba sin tregua
hasta que lacerándome con espadas y espinas
abrió en mi corazón un camino quemante.

domingo, 13 de noviembre de 2011

Sólo sé que me perdí...

Bolas de humo, tábaco, de mis pulmones hasta mis labios, y todo desaparece. Todo sabe tan amargo, todo se ve tan difuso. Llega un momento en el que toca decidir, decidir si realmente eres ahora, en este instante, la persona que deseabas ser. Preguntarte porqué has llegado hasta el lugar donde estás.
Y me pregunto muchas veces quién soy realmente, cómo he llegado hasta aquí, qué quiero hacer con mi vida ahora que nada tiene sentido. En este instante, ahora que ha llegado el momento en el que todos mis caminos se han esfumado y todas mis dudas han explotado en millones de partículas ¿Qué me queda? Caos, caos, caos, caos, caos, caos, caos, caos...  Olvidar, empezar de nuevo.

viernes, 4 de noviembre de 2011

Reírme del destino, o agradecerle que salvara mi alma del derribo eterno. 

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Mi alma se esconde entre cenizas muertas, cenizas de un fuego que olvidó seguir dando calor. Sólo quiere sentir el frío, estar sola y que el mundo calle ante su dolor. Mi alma, cada vez más pequeña en el olvido, cada vez más insignificante en el vacío de un nunca jamás que rompió cada átomo de su ser.

Un último beso, mi amor. Un último te quiero de tus labios. Una última carícia. Y me iré, muy lejos de aquí, donde el amor no tenga enemigos. Pero promete no olvidarte de mí, promete que nunca dejarás de quererme. Prometeme que volveré a oír tus suspiros en mis lábios, que puedo esperarte, que tu corazón sigue latiendo porqué sabe que algún día volveremos a construir castillos en las nubes. Castillos a base de besos, con hambre y sed de ti y de mi, de nuestro amor...

Nuestro amor, tenía que ser para siempre... o al menos así lo soñé. La única luz de mi vida arrebatada, apagada, pisoteada por un destino que no quiere oír mi llanto, ni mis gritos, ni se digna a ver como crece esta agonía cada segundo de mi negra existéncia sin ti.

Amarga como la bilis cada hora que pasa, una guerra perdida que intento ganar pensando que no es verdad. Que volverás, volverás, porqué esto es sólo una pesadilla, una puta mentira más. Despiértame, despiértame de este coma inducido.

Enciende el fuego, necesito tu calor. Necesito saber que aún me amas como yo te amo a ti.