Ya no persigo luces ni sueños rotos, ya se acabó aquello de evadir la realidad para poder sentirme bien durante un instante, ahora todos los instantes son reales, nada hay en mi cabeza para volar. Se va oxidando el tiempo, y el tiempo perdido son balas de cañón.

M'agrada, tot i que, noia...ets tan fosca!
ResponderEliminar