miércoles, 11 de enero de 2012

Tenue

Detesto esos momentos en los que podría llorar, podría reír o simplemente mantenerme neutra y pasiva... pero, sin embargo, no soy capaz de hallar consuelo en ninguno de esos estados. Sentir que no sientes nada, salvo frustración por no ser capaz de afrontar el preciso instante en el que te encuentras.

Vagar entre los recuerdos intentando buscar algo que haga aflorar un ápice de cualquier cosa que sentir, cualquier cosa en la que hundirse, cualquier cosa para dejar atrás la superficie real del aquí y ahora cuando ésta no te ofrece más que un vacío perpetuo y... ¡si al menos fuese asfixiante! Si al menos esa soledad me permitiera saber qué es lo que necesito. Si tan solo tuviera la mínima sensación de saber qué deseo hacer, si tan siquiera pudiese pensar en el mañana como una meta por la que, sin ninguna duda, estoy dispuesta a luchar. 

Casi todo en mi mente es difuso y tenue, mi camino una enredadera de polvo y telarañas. No sé si voy hacia adelante o hacia atrás, no tengo ni idea de qué va a pasar, ni qué me dispondré a hacer si todo se queda a oscuras por mucho tiempo más. Parece que me he quedado estancada en el tiempo, atrapada en una diminuta grieta entre quién soy y un montón de segundos sin sentido.

Sólo deseo poder sentirme viva de verdad, poder caminar hasta desplomarme, y desplomarme al final habiendo luchado por todo en lo que creía sin titubear, sin ni tan solo tener que pestañear antes de haber tomado la decisión de seguir hacia alguna parte. Algun lugar que aún estoy buscando.




No hay comentarios:

Publicar un comentario